sábado, 20 de julio de 2013

UN ARBITRO Y SU AYUDA PSICOLOGICA

“...Respetando el estilo y personalidad, cada arbitro debe seguir cierto proceso para alcanzar el mejor rendimiento...” Realmente resulta muy interesante el tema del arbitraje lo que motiva nuevamente escribirles algunas líneas sobre Psicología del deporte que pueden ayudarlos a sobrellevar las situaciones estresantes por las que deben transitar y ponerlos en conocimiento que hay herramientas que pueden colaborar con los árbitros y con el desempeño de su tarea. El año 2002 me regalo la posibilidad de trabajar junto a un colega dentro del arbitraje, dándonos la oportunidad de obtener algunas características psicológicas y emocionales básicas con las que deben contar los árbitros, además de las físicas y técnicas.
Algunas de ellas son las siguientes:
  • Control Emocional
  • Seguridad
  • Nivel de atención y Concentración
  • Autocrítica
  • Abierto al aprendizaje
  • Tolerancia a la frustración
  • Perseverancia
  • Autodisciplina
Tanto espectadores, dirigentes, entrenadores, deportistas atribuyen sin medida a los árbitros de definir un partido, de que generan violencia, esto no sólo ocurre en el fútbol ni en nuestro país sino que es a nivel internacional en mayor o menor medida y en todos los deportes. Por esto considero que el arbitraje en general debería contar con árbitros con éstas características además de las diferenciales en relación a cada deporte específico.
El árbitro de fútbol, al salir a la cancha debe estar preparado para escuchar cosas como: ladrón, vendido, fracasado, animal y demás insultos ya conocidos que no vale la pena aclarar y eventualmente para la agresión física.
Tampoco esto ocurre solamente en las categorías más altas (1º división) sino en todas las categorías del fútbol, siendo muchas veces más inseguras dado que las instalaciones no están debidamente preparadas para la seguridad del evento en general. la Historia nos deja algunos casos en la memoria además de ver muchas veces salir al arbitro con custodia policial.

Por lo expuesto anteriormente, y dadas las circunstancias todos pueden discutir, insultar, agredir pero él único que no puede perder la cabeza es el árbitro. Pues en su figura reside el orden, el juego limpio, la autoridad, el respeto, la buena comunicación, el control de la agresión y de los impulsos. Que nos hace pensar que un árbitro no se enoja, no se molesta, no se ofende? Es aquí donde aparece una de las características principales del arbitraje: su control emocional.
Todo el entorno deportivo, el deporte y la competencia en sí misma generan una suma de emociones: nervios, ansiedad, duda, enojos, exceso de activación, pensamientos negativos en relación al desempeño etc. Todos estas emociones son controlables y se puede ir mejorando su influencia en el rendimiento deportivo con entrenamiento, con técnicas de relajación, respiración y visualización. Trabajando con aquellos pensamientos negativos que sacan de la tarea especifica al deportista y lo desconcentra.

La seguridad, el sentirse seguro tiene relación con la autoconfianza y la autoeficacia. Y la autoconfianza es la confianza que cada uno tiene en sí mismo de realizar esa tarea para la cual se prepara, y se entrena. Es saberse capaz. La autoeficacia es la convicción de uno mismo de poder ejecutar con éxito una tarea para producir un cierto resultado.
Eso significaría que con instrucciones positivas de autoeficacia se podría mejorar cualquier actuación contando con destrezas necesarias, pero muchas veces bajo estados de presión externa hasta aquellos mejor preparados pueden dudar de sus propias capacidades.
En un deportista se puede ver esto en el rendimiento en competencia, pero en el arbitraje donde los observamos? En la toma de decisión ya que es una de las situaciones más difíciles, donde el número de decisiones que se toman por partido es alta y la posibilidad de error está presente siempre.

El punto es saber que se puede equivocar, que no se es infalible, que existen posibilidades de error y que una vez que la decisión está tomada no hay vuelta atrás. Por éste motivo la seguridad de lo cobrado es importantísima, independientemente de las quejas, gritos, etc. Ya que si nos quedamos pensando, dudando en la decisión tomada anteriormente no podremos seguir estando en el resto de la competencia, ya que nuestro pensamiento estará en aquella duda o en aquella decisión.
Tampoco nuestra toma de decisión se debería ver influenciada por la presencia de cámaras de televisión que luego marcaran el error desde todo tipo de ángulo, tenemos que sabernos capaces, sentirnos seguros de que la decisión tomada está de acuerdo a lo observado en el momento, desde el ángulo donde se estaba y con la certeza de que la concentración estaba en el aquí y ahora. Es por eso que el nivel atencional y la concentración son las otras características, ya que entrenando la concentración, permitirá obtener más seguridad sobre donde estaba puesto el foco atencional al momento de tomar la decisión. Sí la atención estaba más abierta y dispersa en el momento de la decisión, provocará duda sobre la situación específica cobrada. Y cuando se duda no sólo se da cuenta la persona que lo hace, sino que a través de la comunicación gestual, el tono de voz, el estilo del pitazo, los otros también lo detectan y se generan así los cuestionamientos. La autocrítica se relaciona con la posibilidad de verse luego y poder detectar los errores y también los aciertos del desempeño.
¿Por qué siempre quedarse sólo en el error? ¿Por qué siempre observarse en lo que otros resaltan como negativo y no resaltar lo positivo de mi actuación?
También poder reconocer los errores a fin de destacarlos y poder trabajar en ellos, poder mejorar aquellos aspectos en los que quizás falte entrenamiento, poder recurrir a aquellos con mayor experiencia y consultar mis dudas, todo es parte de la autocrítica. Para esto necesito estar abierto al aprendizaje, a seguir capacitándome, a buscar nuevas experiencias que permitan un desempeño cada vez mejor. A veces el pensar que ya se sabe todo, que todo esta aprendido, escrito y/o dicho cierra las posibilidades de crecimiento. Siempre se puede mejorar un poco más. Quién sabe cual es su tope realmente? Quién sabe hasta donde es cada uno capaz de llegar? Tolerancia a la frustración, está relacionada con saber que se es un ser humano y que el error es una de las posibilidades. Aquí lo importante está en que un error, una equivocación no es el fin. El sentirse mal después de un error en una competencia, no debería tenerme toda la semana pensando en eso, en que si vuelve a pasar “ no sirvo para esto “.
El error puede ser el principio, una vez sucedido, poder pensar que en la “próxima no ocurrirá “. Poder hacer frente a la adversidad requiere también fortaleza mentalSuperarse a sí mismo es lo fundamental. Perseverancia y autodisciplina van de la mano, ya que si se realiza algo con la motivación necesaria hay que dedicarle horas de entrenamiento y para esto hay que ser disciplinado y constante con el entrenamiento físico y si es posible con el entrenamiento mental. Dado que la competencia es cada vez más exigente siempre hay que buscar la forma de un desempeño superior. Hay que tener en cuenta que a pesar de los errores o las equivocaciones, la perseverancia en la tarea y el mejor desempeño es fundamental para mantenerse acorde a lo que las exigencias del deporte hoy demandan.
Nada es imposible, todo es realizable en la medida en que los objetivos que se establezcan estén de cuerdo a las habilidades físicas, técnicas y mentales que se posee.
La competencia personal y la superación de uno mismo depende de mucho trabajo. Ser mentalmente fuerte puede ser difícil pero no imposible de lograr.

martes, 25 de junio de 2013

LA EXCELENCIA EN EL FUTBOL

La psico-socióloga da Abraham, especialista en dinámica de grupos, ha demostrado que tanto los individuos, como los grupos se desarrollan y funcionan de acuerdo a modelos idénticos y sus psicologías respectivas pueden, con tal coherencia, ser aprendidos con los mismos parámetros psíquicos.

     Sólo la liberación del potencial humano en cualquier organización (incluyendo los grupos deportivos) puede dar la flexibilidad y la excelencia tan anhelada en el rendimiento del ser humano.

     El termino excelencia, de moda en la actualidad ha sido usado (y abusado) de manera irresponsable y como medio de manipulación y publicidad, lo que genera en gran parte de las personas, una desconfianza o un total rechazo, sin embargo si la meta es el triunfo, el alcanzar nuestros máximos niveles de rendimiento, el elevar nuestras capacidades, necesitamos modelos que nos ayuden a obtener éstos objetivos y a encontrar y desarrollar nuestro estado ideal de rendimiento:   Nuestra excelencia personal.

     Antes de continua, se debe definir que es excelencia, más allá de todo su ropaje.


EXCELENCIA
     La capacidad de movilizar, en uno mismo en los demás, las respuestas especificas que permiten obtener resultados satisfactorios en relación a los objetivos, que se han planteado.
(Missoum, G., Selva, Ch.)

     Es un concepto dinámico, es una guía, aquello que nos lleva a progresar, a solucionar, a partir de nuestro nivel de base., en resumen, en resumen en el concepto de excelencia, esta implícito el concepto de progreso, aplicado de manera continua, durado a lo largo de la existencia del individuo.

      Actualmente, la mayor parte de los equipos de fútbol se encuentran en estancias similares en cuanto a lo físico, lo técnico y lo táctico y es sólo al cubrir el secreto del éxito, lo que nos brinda una ventaja.   Este secreto, en cualquier equipo es el factor humano, el factor psicológico.

     Por lo tanto, la búsqueda de éste factor psicológico, nos lleva a la identificación de elementos que forman la excelencia.

¿ En donde se encuentra la excelencia?

     La excelencia comienza en entender nuestras representaciones mentales, fundamentales descubriendo y reproduciendo el orden en que aparecen nuestras modalidades y submodalidades, así como, los estímulos que producen desencadenan a el piso-fisiológico nuestro Estado Ideal de Rendimiento.

LA SINTAXIS DEL ÉXITO
     Recordemos que las personas que producen resultados sobresalientes realizan constantemente un conjunto de acciones especificas, tanto mentales como físicas., internas, con las que intervienen en mundo., y que si producimos las mismas acciones crearemos resultados iguales o parecidos.
Sin embargo, existe un factor determinante para producir resultados exitosos.

LA SINTAXIS DE LA ACCIÓN
     La Sintaxis de la Acción: Significa el modo en que ordenamos las acciones.   El orden en que se presentan las cosas hace que el cerebro las registre la manera determinada.   Por ejemplo, tenemos una computadora la cual necesita determinados pasos para funcionar correctamente, de acuerdo a su programa, si los analizaremos en orden, es obvio que produciremos el resultado para la cual estaba programada, pero si utilizamos todos los factores de acuerdo a nuestro capricho sin la secuencia necesaria, ni siquiera lograremos entrar al programa deseado o el resultado será insuficiente y poco satisfactorio.

ESTRATEGIA.- Describe los factores que contribuyen a la creación de un resultado determinado.

Se incluyen:
-          Tipos de representaciones internas
-          Submodalidades necesarias
-          Sintaxis requerida

     De acuerdo a los médicos, todos poseemos neurológicos iguales, ello implica la creencia de que todos disponemos por lo menos en potencia, los mismos cursos.   Es la estrategia (la manera en que utilizamos esos recursos) la que determinan los resultados que producimos.

     Las estrategias son como la combinación de la caja fuerte que guarda los recursos de nuestro cerebro.   Aunque sepamos los números, sino conocemos el orden adecuado no logramos abrirla, en cambio una vez que conocemos tanto a los compañeros como al orden, la caja fuerte se abrirá cada vez que nosotros lo necesitemos.











ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE LA SINTAXIS MENTAL.- Son los órganos de los sentidos.


La información sensorial recibida se procesa a dos niveles:
INTERNO
EXTERNO
VISUAL
IMÁGENES MENTALES
LAS  HOJAS Y LAS PALABRAS QUE VES EN ESTE MOMENTO
ODITIVO VOZ EN MI MENTE
EL SONIDO DEL SILBATO
TONAL
TONO DE VOZ
TONO DE LA VOZ
DIGITAL
PALABRAS-SIGNIFICADO
PALABRAS-SIGNIFICADO
STESICO
SENSACIÓN DE BIENESTAR O MALESTAR DENTRO DE TI
TEXTURA DE LA SILLA EN DONDE ESTAS


NOTACIÓN PARA DESCUBRIR LAS ESTRATEGIAS: Para facilitar el trabajo descubrir y describir, tanto las estrategias propias como las demás, vamos a presentar los procesos sensoriales mediante abreviaturas.

INTERNA  “i”

EXTERNA “e”

UAL                       “V”
“Vi”
“Ve”

OITIVA                  “A”
TONAL                  “t”                                           

“Ai” 
”Ait”

”Ae”
”Aet ”

DIGITAL                ”d”

”Aid”

”Aed”

CINESTESICO     ”C”

”Ci”

”Ce”


EJEMPLO :

     Consideremos la estrategia de un jugador que se motiva viendo «Rocky » (Ve), después se repite mentalmente que él tiene “ojo de tigre” (Aid) para producir una sensación interior motivadora “siendo mis músculos fuertes  y llenos de energía” (Ci).  Su estrategia es y se presenta de la  siguiente manera: “Ve – Aid – Ci”.

     Tu, como su entrenador, te puedes pasar el día “hablando” con el acerca de lo importante que es ganar la final y probablemente no vas a conseguir motivarlo, sin embargo, hazle “ver” el triunfo (resultado) y menciónale lo que podría decirse al momento de ver el triunfo  (puedes preguntarle “¿qué te dirías a ti mismo, al verte ganado el campeonato?”) y una vez hecho lo anterior, lo más probable es que casi automáticamente lo habrías puesto en la disposición deseada, es decir motivado.

     Continuamente utilizamos estrategias, como una rutina de presentación, que producen invariablemente resultados determinados.   Muy pocos entrenadores y pocas personas, saben como usar estas estrategias de manera consciente, por lo que entran y salen de diversos estados en función de los estímulos que van recibiendo, siendo como barcos sin timonel, ni mapa, moviéndose de acuerdo a los caprichos de las corrientes marinas y de los vientos, cambiantes, por lo que en ocasiones, serán atrapados por el temporal o viajaran en círculo sin ningún destino.  Para que esto no suceda, necesitamos meditar de antemano nuestra estrategia para producir inmediatamente el resultado que deseamos para nosotros. 

     Y nos conviene aprender, como D.T. y guía de mis jugadores, a reconocer las estrategias de los demás, para saber con exactitud qué es los hace reaccionar y en consecuencia seré un mejor motivador.

     Cuando se presenta una información con arreglo a la “sintaxis” típica de la otra persona, empleamos una poderosa forma de comunicación si se hace con la eficacia, la comunicación es prácticamente irresistible, por que activa automáticamente ciertas reacciones.
     Para producir y reproducir cualquier tipo de circunstancias y estados, de la depresión al éxtasis., de la falta de interés a la más grande motivación., de la mala negociación al excelente “arreglo”.  Necesitamos descubrir esa secuencia concreta, esa sintaxis concreta, que producirá un cierto desenlace, un cierto estado.  Si sabes cómo y estás dispuesto a realizar la acción necesaria, podrás dar forma al mundo de acuerdo a tus objetivos, a tus deseos.

     Aunque tengas poca información como punto de partida, incluso en las circunstancias más adversas, si dispones de un modelo de excelencia en cuanto a la producción de un resultado, puedes descubrir concretamente lo que hace el modelo y copiarlo., logrando así resultados similares en un lapso de tiempo mucho más breve de lo que antes hubieras creído posible.

     Por supuesto, recuerda que parte de la creación de esos resultados exitosos, es la formación (datos en la computadora) que la persona posee en su campo específico de trabajo., sin embargo, el poseer todos los conocimientos sin un estado interno y externo de éxito, es como tener una computadora llena de información y sin guía de operación.
Vamos a poner un ejemplo de una estrategia sencilla en el campo de Fútbol.   Imagina que quieres modelar a un experto tirador de penales, al mejor del mundo (o al mejor D.T.), seguramente querrías comenzar por observar su técnica, al tirar un penal (Ve.)  Mientras lo ves, quizá imites los movimientos con tu cuerpo – ensayo – (Ce), hasta sentir que los dominas (Ci).  Luego querrías formarte una imagen interna del jugador efectuando un tiro penal exitoso (Vi).    Habríamos pasado una experiencia visual externa a otra cinestésica externa luego  a una cinestésica interna (Ve – Ce – Ci).

     A continuación formarías otra imagen visual interna , esta vez disociada, es decir que te verías en tu imaginación, como un experto tirador de penales (Vi) en el momento de ejecutar un penal con éxito, sería como ver una película tuya mientras modelas al tirador de penales, con la mayor precisión posible.

     Después pasarías a fundirte con esa imagen, es decir, que te verías en tu imaginación, como un experto tirador de penales, con la mayor precisión posible.

     Después pasarías a fundirte con esa imagen, es decir, convertirla en asociada, para experimentar lo que se sentiría al efectuar esa misma acción exactamente como lo estaría el tirador experto (Ci).  Y lo repetirías tantas veces como fuera necesario, hasta sentirse cómodo haciéndolo.   De manera te habrías proporcionado la estrategia neurológica correcta, que te pondría en condiciones de actuar y  rendir a nivel óptimo, la cual pasarías a ensayarlo en el mundo real (Ce), en la cancha.  De éste modo esquematizaríamos de la siguiente manera, la sintaxis de la estrategia:

                                (Ve – Ce – Ci – Vi – Vi – Ci – Ce)

     En condiciones ideales, para modelar a alguien uno tendría que modelar también sus experiencias interna, su sistema de creencias y su sintaxis elemental. Sin embargo, se pueden obtener muy buenos resultados partiendo de la observación de la fisiología de la persona en cuestión.

    Como un D.T., ¿te interesaría saber qué es lo que motiva a los diferentes jugadores, y qué clase de estímulos sirven para ponerlos en pleno dominio de los recursos? ¿no desearías ser capaz de descomponer cualquier situación concreta para hallar la “sintaxis” más eficiente?... Lo mismo que una caja fuerte se abre de una manera determinada, hay una sintaxis que es la mejor para cada tarea, y una estrategia que las personas puedan utilizar con tenacidad hasta obtener los resultados que desean

lunes, 13 de mayo de 2013

LA COMUNICACION NO VERBAL CON LOS JUGADORES

La postura, las expresiones faciales, el tono de voz y la distancia que utilizan los silbatos en los partidos para dirigirse a los jugadores, son percibidos e interpretados de manera inmediata por estos y se convierten en instrumentos poderosos de comunicación. Los árbitros deben aprender y saber explotar esas habilidades para aumentar su credibilidad y lograr respeto; cuando no hay una buena comunicación con los deportistas estos lo detectan y se generan conflictos.
Factores principales
La comunicación en el arbitraje de fútbol depende principalmente de tres factores, el lenguaje corporal o kinestecia comprende un 70%; el matiz verbal o paralenguaje un 20%; y el uso adecuado del espacio o proxémica encierra un 10%; dentro de la comunicación arbitro- jugador. Al utilizarlos de manera adecuada los jueces envían mensajes de credibilidad y justicia, se logra mantener un mejor control del partido en la parte técnica y disciplinaria, lo cual lleva a acertar en la mayoría de decisiones.
Respeto del espacio
El lenguaje corporal o kinestecia son los mensajes trasmitidos por medio de las señas y los movimientos del cuerpo entre estos se encuentran, la postura, los gestos y las expresiones del rostro. El Paralenguaje comprende los mensajes trasmitidos por medio de la voz como la fluidez y el tono de la expresión. La proximidad en el espacio es la distancia a la que debe comunicarse con los jugadores, esta se divide en íntima ( 20 cms), personal (50 cms) y social (1.0 mt), en todos los casos es importante respetar dicho espacio y dirigirse a ellos a no menos de un (1) metro si no se tiene confianza, de lo contrario se pueden utilizar las otras formas.
Comunicación fluida
Para que exista una buena comunicación con los jugadores y técnicos el árbitro debe tener en cuenta los siguientes aspectos: primero, mostrar disposición a querer comunicarse con ellos; segundo, no utilizar la primera persona, es decir, “no usar el yo”, por ejemplo “yo lo expulso”; tercero, al dirigirse a estos ser breves, precisos y concisos en los comentarios; y cuarto, no hablar mucho ya que de hacerlo se da pauta para que los jugadores constantemente quieran entablar diálogos y exigir explicaciones, lo que dañaría el trabajo.
Elementos a tener en cuenta
La postura, la forma de tomar y anotar los correctivos disciplinarios, el contacto visual, la forma de mirar, el uso de la sonrisa, la intensidad del silbato, el uso de la manos, la inflexión y el volumen de la voz; son otros elementos que debe tener en cuenta el árbitro en el momento de dirigirse a los jugadores, si los maneja de forma adecuada puede trasmitir mejor los mensajes y darle uso adecuado a los canales para así evitar que sus dirigidos entiendan cosas diferentes y los acepten.

viernes, 3 de mayo de 2013

REQUERIMIENTOS PSICOLOGICOS PARA EL ARBITRO

INTRODUCCIÓN
El árbitro de fútbol es un deportista que, como cualquier otro deportista, debe rendir al máximo nivel posible realizando su cometido específico. Y este rendimiento debe producirse en el marco estresante de la competición deportiva, razón por la que muchos árbitros, al igual que ocurre con muchos jugadores, no son capaces de rendir de acuerdo con sus posibilidades reales.

En el contexto de la alta competición (competiciones internacionales, primera división y segunda división), las condiciones estresantes de los partidos son muy acusadas, fundamentalmente, por la enorme trascendencia de los resultados deportivos y la estricta evaluación social de los protagonistas como parte del "deporte-espectáculo-negocio" que es el fútbol en estas categorías. En estas condiciones, los jugadores, los entrenadores y los árbitros, suelen rendir a un buen nivel la mayor parte del tiempo, pero son propensos a cometer errores que aunque pocos en cantidad pueden resultar decisivos.
En realidad, la mayor parte de los deportistas de alta competición (incluyendo jugadores, entrenadores y árbitros), a través de su carrera deportiva han desarrollado una gran capacidad de control del estrés que les permite funcionar correctamente la mayor parte del tiempo, pero en muchos casos, carecen de la suficiente capacidad para funcionar del mismo modo en momentos muy concretos que suelen ser muy decisivos en el desarrollo y desenlace del partido.
Así, por ejemplo, un jugador que está controlando bien el estrés que le rodea y jugando aceptablemente en un partido de gran trascendencia, en un momento concreto es incapaz de controlar su enfado por algo que ha sucedido, "se pica" con un contrario, le da una patada y es expulsado. Este jugador, que hasta ese momento había funcionado bien, ha sido incapaz de controlar su reacción emocional ante una situación estresante que le ha "rebasado", y las consecuencias han sido muy graves. De poco habrá servido que el jugador haya funcionado bien la mayor parte del tiempo, ya que esta pérdida de control puede perjudicar a su equipo decisivamente.
Algo similar puede ocurrirle a un árbitro. Está controlando bien el estrés que rodea a un partido y su rendimiento arbitrando está siendo bueno. Pero en un momento concreto toma una decisión y recibe las protestas de los jugadores del equipo afectado al tiempo que los abucheos del público. Se mantiene en la decisión pero tiene la duda de haber acertado; su ansiedad aumenta y su atención se estrecha, en detrimento de su rendimiento presente. En estas condiciones, es más probable que tome una decisión errónea en la siguientes jugadas o que maneje peor su comunicación con los jugadores, pudiendo "perder el control del partido" y hasta influir decisivamente en el resultado de éste.
Es evidente que el árbitro puede equivocarse, al igual que lo hacen los jugadores y los entrenadores (y de hecho, las equivocaciones de los árbitros suelen ser menos en número que las de los jugadores y los entrenadores), pero los errores pueden reducirse si el árbitro se encuentra en buenas condiciones físicas y psicológicas. Y del mismo modo que se prepara para estar en buenas condiciones físicas, debería hacerlo para estar en buenas condiciones psicológicas, en la línea señalada por Weinberg y Richardson (1990) y Cruz (1997). De esta forma, podría optimizar su rendimiento, controlando mejor los momentos más críticos en los que los errores son más probables.
Para ello es importante detectar las necesidades psicológicas de los árbitros, con el propósito de centrar la preparación psicológica en los aspectos que en cada caso sean más necesarios.
En este escrito, se señalan brevemente las condiciones psicológicas que favorecen el máximo rendimiento de los árbitros de fútbol, y se exponen las principales conclusiones de un estudio realizado por los autores sobre las necesidades psicológicas de los árbitros españoles de alta competición.
CONDICIONES PSICOLÓGICAS QUE FAVORECEN EL MÁXIMO RENDIMIENTO
a activación general del organismo es una respuesta en la que intervienen el sistema nervioso central y el sistema neurovegetativo. Básicamente, al aumentar la activación general, aumentan el estado de alerta, la actividad somática y la actividad simpática. Esto supone, por ejemplo, que al aumentar el nivel de activación general de un árbitro durante un partido de fútbol, su atención estará más alerta respecto a determinados estímulos (en detrimento de otros), aumentará su tensión muscular y se incrementará su tasa cardíaca.
El nivel de activación general se puede situar en un continuo que, en estado de vigilia, se extiende desde un estado de máxima calma y relajación (activación muy baja) hasta un estado de máxima alerta, tensión y excitación (activación muy alta). A lo largo de este continuo se encontrarán distintos niveles de activación, desde los más bajos hasta los más altos.
El nivel de activación general influye en el rendimiento de los deportistas afectando su funcionamiento físico y psicológico.
- En el primer caso, la activación repercute en aspectos como la tensión muscular, la movilización de energía y la coordinación motriz. En el caso de los árbitros estos aspectos pueden influir en la calidad y el "timing" de sus desplazamientos, su posición más o menos apropiada en el campo, el cansancio físico y hasta la facilidad para ejecutar la acción de soplar el silbato. Además, la activación puede influir en sus gestos corporales y en el volumen y el ritmo de su conducta verbal cuando se dirigen a los jugadores y los entrenadores.
- En el segundo caso, la activación influye, fundamentalmente, en la conducta atencional y los procesos implicados en el procesamiento de la información, las operaciones mentales y la toma de decisiones. En el caso de los árbitros, puede influir decisivamente en la observación y apreciación de cada situación del juego, la decisión de pitar o no pitar, y la acción de pitar en el momento correcto.
- Por ambas vías, funcionamiento físico y/o psicológico, la activación general puede influir en el rendimiento de los árbitros positiva o negativamente.
Por ejemplo, si durante el partido el árbitro está demasiado relajado (activación demasiado baja), su atención se encontrará demasiado dispersa y captará peor los estímulos clave de cada situación. De esta forma, será más probable que ignore las señales del árbitro asistente, no vea algunas faltas que se cometan o las vea tarde y ya no las señale, controle mal las reacciones de los jugadores, etc.
En el polo opuesto, más habitual, si el árbitro está demasiado activado, le resultará difícil controlar todos los detalles importantes para poder tomar las mejores decisiones, pues su atención se habrá estrechado demasiado y, además, en muchos casos, estará en parte pendiente de los síntomas de sobreactivación (tensión, preocupación, agobio, etc.), disminuyendo su capacidad para captar e interpretar correctamente toda la información clave de la situación. En estas condiciones, será más probable que se le escapen detalles muy relevantes, que sus apreciaciones sean defectuosas, que actúe impulsivamente o bien que se inhiba cuando debería pitar, cometiendo errores más o menos graves que podrían haberse evitado, o al menos minimizado, si su nivel de activación general no hubiera sido tan elevado.
Entre ambos estados de activación (demasiado baja y demasiado alta) existe un nivel de activación que, al contrario que los anteriores, favorece el máximo rendimiento del árbitro: el nivel de activación óptimo .
Nivel de Activación Óptimo
El nivel de activación óptimo se refiere al grado de activación general que, en cada caso particular, favorece el mejor funcionamiento físico y psicológico, y por tanto, el máximo rendimiento dentro de las posibilidades reales de cada deportista. Mientras que los niveles de activación situados por debajo o por encima del nivel óptimo, propician un funcionamiento defectuoso que perjudica al rendimiento.
Así, un árbitro que se encuentre por debajo de su nivel de activación óptimo (es decir, que esté más relajado de lo que le conviene) no será capaz de rendir según sus posibilidades. Si la activación aumenta hasta alcanzar el nivel óptimo, podrá rendir al máximo de sus posibilidades. Pero si su activación sobrepasa el nivel óptimo (está demasiado activado) tampoco rendirá como podría hacerlo. Por tanto, es importante que los árbitros se encuentren en su nivel de activación óptimo para que sea más probable que su rendimiento sea bueno.
Básicamente, el nivel de activación óptimo se caracteriza por un estado de fluidez física y psicológica que permite rendir al máximo posible sin aparente esfuerzo. En este estado, el deportista funciona física y psicológicamente lo mejor que puede, utilizando sin dificultad sus mejores habilidades en beneficio de su rendimiento.
El nivel de activación óptimo es diferente para cada árbitro. Para algunos, la activación óptima es más elevada que para otros. Y por tanto, es importante que cada árbitro en particular aprenda a identificar cuál es su nivel de activación óptimo. A partir de aquí, podrá aprender a evaluar su activación presente y saber si se encuentra en el nivel óptimo que favorecerá su rendimiento, o bien por debajo o por encima de éste. En el primer caso, su objetivo será mantener el nivel de activación presente, pero en el segundo convendrá que aplique estrategias adecuadas (que también deberá aprender) para aumentar o disminuir su activación hasta situarla en el nivel óptimo.
Por tanto, el entrenamiento psicológico de los árbitros de fútbol, entre otros aspectos, debe incluir que aprendan a identificar y autorregular su nivel de activación general, con el objetivo de comenzar el partido en su nivel de activación óptimo, y mantener esta activación a lo largo de todo el partido a pesar de estar expuestos a múltiples situaciones estresantes que podrían alterarlo.
Aspectos Psicológicos que influyen en el Nivel de Activación
Como señalan Buceta y Bueno (2001), básicamente, dos grandes variables psicológicas influyen en el nivel de activación general de los deportistas: la motivación y el estrés.
- En ausencia de motivación y estrés la activación es baja y no se alcanza el nivel de activación óptimo.
- Cuando la motivación aumenta también aumenta la activación. En ausencia de estrés, una motivación alta suele propiciar el nivel de activación óptimo, salvo que la motivación sea excesiva (motivación incontrolada), en cuyo caso suele producirse un estado de sobreactivación que perjudica el rendimiento.
- Cuando el estrés aumenta moderadamente, de manera controlada, aumenta la activación y también se suele alcanzar el nivel de activación optimo. Sin embargo, el estrés demasiado alto puede provocar una activación demasiado alta (cuando se manifiesta con ansiedad u hostilidad) o una activación demasiado baja (cuando se manifiesta con desánimo); en ambos casos, el deportista no alcanza su nivel de activación óptimo.
- El estrés prolongado produce agotamiento psicológico y favorece un estado de activación bajo que no alcanza el nivel de activación óptimo.
En ocasiones es posible que algunos árbitros no alcancen su nivel de activación óptimo por no estar lo suficientemente motivados. Para prevenir o paliar este problema, es importante que aprendan a automotivarse utilizando estrategias psicológicas apropiadas, o que dispongan del apoyo de un psicólogo del deporte que pueda ayudarlos.
Sin embargo, será más frecuente que no estén en su nivel de activación óptimo por un exceso de estrés. Y también en este caso, el desarrollo de estrategias de autocontrol del estrés y la ayuda del psicólogo del deporte pueden ser determinantes.
En líneas generales, cada árbitro debe aprender a identificar las situaciones concretas "de riesgo" que hacen más probable una motivación inadecuada o un estrés incontrolado, y posteriormente, deben aprender estrategias psicológicas apropiadas para actuar con eficacia cuando estas situaciones se presenten, de forma que su motivación y su control del estrés sean los más adecuados; es decir, los que favorezcan su nivel de activación óptimo. Por ejemplo, pueden aprender habilidades de comunicación para relacionarse más eficazmente con los jugadores y los entrenadores durante el partido.
En este proceso es importante fortalecer un aspecto psicológico de gran trascendencia: la autoconfianza. Cuando la autoconfianza es alta, la motivación suele predominar sobre el estrés, siendo más probable el nivel de activación óptimo. Así, un árbitro que confíe verdaderamente en que dispone de recursos suficientes para relizar bien su cometido, estará más motivado y menos preocupado antes de los partidos, y será más propenso a controlar correctamente las situaciones estresantes que se le presenten durante el partido.
EVALUACIÓN DE LAS NECESIDADES PSICOLÓGICAS DE LOS ÁRBITROS DE FÚTBOL
En la temporada 1998-99, realizamos un estudio con árbitros de fútbol de primera división, segunda división y segunda división B, más árbitros asistentes de primera y segunda división. El objetivo de este estudio, en el que participaron 173 árbitros y 78 árbitros asistentes, fue aproximarse a conocer las necesidades psicológicas de los árbitros de fútbol de alta competición, en relación con su rendimiento en los partidos, siendo el propósito final delimitar los aspectos que podrían ser objeto de entrenamiento psicológico para optimizar su rendimiento.
En este estudio se utilizaron dos cuestionarios que fueron cumplimentados por los árbitros de forma anónima, pues de otra manera lo más probable es que no hubieran respondido sinceramente. El cuestionario de Características Psicológicas relacionadas con el Rendimiento Deportivo (CPRD) elaborado por Buceta, Gimeno y Pérez-Llantada (1993) en su versión para árbitros deportivos, y el Cuestionario para Árbitros de Fútbol (CAF) diseñado específicamente para este estudio (Buceta, Del Pino, García Aranda, Gimeno y Ruiz Caballero, 1999).
El cuestionario CPRD mide cinco aspectos psicológicos relacionados con el rendimiento de cualquier deportista: control del estrés, influencia de la evaluación del rendimiento, motivación, habilidad mental y cohesión de equipo. El cuestionario CAF pretende obtener información sobre aspectos más específicos del funcionamiento psicológico de los árbitros de fútbol en los partidos: autocontrol/impulsividad, evaluación social, ansiedad, control de pensamientos interferentes, relación con jugadores y entrenadores, habilidad psicológica y relación con los árbitros asistentes (sólo los árbitros). Los principales resultados de este estudio se comentan a continuación.
Control del Estrés
La mayoría de los árbitros mostraron tener un elevado control del estrés relacionado con los partidos. Sin embargo, se observaron algunas necesidades psicológicas que podrían estar afectando el funcionamiento de los árbitros en momentos concretos del partido (pocos momentos pero probablemente decisivos). Estas necesidades tienen que ver, fundamentalmente, con el debilitamiento de la autoconfianza cuando cometen errores y, en el caso de los árbitros asistentes, la dificultad de olvidarse de los errores cometidos o controlar la tensión en el campo. Los árbitros asistentes muestran más necesidades psicológicas que los árbitros.
En general, las puntuaciones obtenidas en el cuestionario CAF, indican que los árbitros controlan bien su impulsividad tras cometer errores o enfadarse, aunque a veces (pocas veces) tienen reacciones impulsivas que pueden afectar sus decisiones en el campo. También reflejan que controlan bien los pensamientos negativos que podrían interferir en su trabajo, aunque en ocasiones les cuesta evitar pensamientos relacionados con sus decisiones anteriores. Así mismo, en bastantes casos, los árbitros se sienten incómodos en el partido cuando las cosas no les salen bien, con el deseo de que el partido termine cuanto antes. Este deseo “escapar” de la situación incómoda, puede influir negativamente en la calidad de su arbitraje hasta el final del partido.
Estos argumentos plantean la necesidad de mejorar los recursos psicológicos de los árbitros para controlar el impacto de sus errores y malas actuaciones, de forma que, a pesar de éstos, puedan mantener su nivel de activación óptimo y rendir lo mejor posible en las situaciones más críticas.
Influencia de la Evaluación
En general, a los árbitros de alta competición les afecta negativamente la evaluación de su rendimiento en algunas ocasiones. A la mayoría puede afectarles negativamente la preocupación por lo que hagan o piensen de su actuación los responsables del colectivo arbitral, los evaluadores de sus actuaciones y sus propios compañeros. Así mismo, a los árbitros de primera puede afectarles las críticas que reciben de su actuación, mientras que a los otros árbitros les influye más que no se reconozcan sus méritos o se destaque más la labor de otros compañeros. También a los árbitros de menor categoría, les influye más el hecho de haber tenido buenas o malas actuaciones en partidos anteriores. Al igual que en el caso del control del estrés, los árbitros asistentes muestran más necesidades psicológicas que los árbitros.
En el cuestionario CAF los árbitros manifiestan que apenas les afectan los comentarios o insultos del público, y que manejan aceptablemente la “presión” de los medios de comunicación, aunque a los árbitros de primera división les afectan más las críticas que al resto, quizá porque están más expuestos a los medios de comunicación.
Sin embargo, lo que más les afecta son los comentarios de sus compañeros en el descanso del partido. Esto indica, claramente, que es importante entrenar a los árbitros sobre el tipo de comentarios y la forma de hacerlos, que son más convenientes en el descanso del partido para optimizar el rendimiento del equipo arbitral en el segundo tiempo.
Motivación
Para el conjunto de los árbitros, el arbitraje no es lo más importante de su vida (a diferencia de lo que sucede con muchos deportistas de alta competición), pero la mayoría consideran que merece la pena el esfuerzo que hacen y están dispuestos a sacrificarse para ser mejores árbitros. Sin embargo, parece existir un reducido grupo de árbitros “conformistas” sin la motivación necesaria para progresar más, formado, sobre todo, por árbitros de segunda división B y árbitros asistentes. La mayoría de los árbitros de primera y segunda división muestran una motivación equilibrada que beneficia su rendimiento.
Habilidad Mental
La mayoría de los árbitros obtuvieron puntuaciones bajas en la escala de habilidad mental de los dos cuestionarios utilizados, reflejando que, en general, carecen de recursos psicológicos muy valiosos para optimizar su rendimiento. Las principales carencias se observan en habilidades relacionadas con la preparación personal del árbitro para el partido, indicando que el entrenamiento psicológico específico para dominar estas habilidades podría resultar muy beneficioso.
Así mismo, en muchos casos, los árbitros no utilizan correctamente el descanso del partido para preparar su actuación del segundo tiempo. Al igual que sucede con los jugadores, el descanso debe aprovecharse para optimizar el rendimiento del segundo tiempo. Con este propósito, además de mejorar los comentarios entre el equipo arbitral, es importante que los árbitros desarrollen comportamientos rutinarios apropiados, aprendan a utilizar constructivamente lo sucedido en el primer tiempo, establezcan objetivos adecuados para el segundo tiempo, anticipen las dificultades más probables y preparen estrategias para afrontar eficazmente estas dificultades.
Cohesión de Equipo
En general, los árbitros valoran favorablemente pertenecer al colectivo arbitral y estiman la importancia de trabajar en equipo. Casi todos los árbitros consideran que es muy importante la aportación específica de cada uno de los miembros del equipo arbitral, pero a la mayoría le preocupa más su rendimiento personal que el rendimiento de sus compañeros.
Quizá debería estudiarse la posibilidad de evaluar a los árbitros tanto por su actuación individual como por la actuación colectiva del equipo arbitral. De esta forma, se podrían valorar aspectos relacionados con la interacción entre los árbitros, y aumentaría el sentido de equipo sin que disminuyera la responsabilidad individual.
Así mismo, es conveniente tener en cuenta que durante el partido, los árbitros suelen evaluar, en bastantes ocasiones, si los árbitros asistentes están cometiendo errores. Esta evaluación podría repercutir en la confianza del árbitro en sus asistentes, dificultando la interacción apropiada entre ellos. Los árbitros deben aprender a ayudar a los árbitros asistentes cuando perciban que éstos cometen errores, de forma que su rendimiento mejore en el resto del partido.
En general, parece conveniente explorar el estilo de comunicación de cada equipo arbitral, y mejorarlo cuando proceda para que sea más eficaz en beneficio de su rendimiento.
Relación con Jugadores y Entrenadores
En bastantes casos, a los árbitros les preocupa perder su autoridad dentro del campo. Y también les cuesta aparentar que están tranquilos cuando se dirigen a los jugadores y están nerviosos o alterados. Estas dificultades pueden influir negativamente en su relación con los jugadores y los entrenadores en el campo, favoreciendo, por ejemplo, conductas demasiado agresivas que pueden propiciar reacciones también agresivas.
Es interesante que los árbitros se sometan a un programa de entrenamiento psicológico para desarrollar sus habilidades de comunicación, de manera que puedan controlar mejor su relación con los jugadores y los entrenadores en los momentos de mayor tensión.

Conclusiones
Las respuestas de los árbitros indican que su funcionamiento psicológico es, en general, bastante aceptable, como corresponde a deportistas de elite y semi-elite que han sido capaces de situarse entre los mejores de su especialidad. Sin embargo, al igual que ocurre con otros deportistas, los árbitros muestran algunas necesidades que aunque son pequeñas cuantitativamente, pueden ser determinantes en los momentos más críticos.
Por tanto, es muy recomendable que los árbitros se sometan a una evaluación psicológica constructiva para detectar sus principales necesidades y recibir la ayuda especializada que, en cada caso concreto, sea más apropiada.
A diferencia de otros tipos de evaluación (pruebas físicas, etc.) El cometido de la evaluación psicológica no debe ser aportar criterios para seleccionar a los árbitros, ya que en este caso los árbitros no responderían con sinceridad, sino detectar necesidades concretas con el fin de subsanarlas. Por ejemplo, se observa que el árbitro A tiene dificultad para comunicarse eficazmente con jugadores y entrenadores, y se trabaja con él para subsanar esta dificultad. De esta forma, se podrá optimizar el funcionamiento psicológico de los árbitros, en en beneficio de su rendimiento.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
BUCETA, J.M. y BUENO, A.M. (2001) Estrés, rendimiento y salud. En J.M. Buceta, A.M. Bueno y B. Mas (eds.) Intervención Psicológica y Salud: Control del Estrés y Conductas de Riesgo . Madrid: Dykinson.
BUCETA, J.M., DEL PINO, M.D., GARCIA ARANDA, J.M., GIMENO, F. y RUIZ CABALLERO, J.A. (1999) Cuestionario de autocontrol para árbitros de fútbol: datos preliminares. I Congreso Internacional de Psicología Aplicada al Deporte . Madrid, Noviembre.
BUCETA, J.M., GIMENO, F. y PÉREZ-LLANTADA, M.C. (1993)Cuestionario de Características Psicológicas relacionadas con el Rendimiento Deportivo (CPRD) . Publicado en Gimeno, F., Buceta, J.M. y Pérez-LLantada, M.C. (1999) El cuestionario de características psicológicas relacionadas con el rendimiento deportivo (CPRD): características psicométricas. En A. López de la Llave , M.C. Pérez-Llantada y J.M. Buceta (eds.) Investigaciones Breves en Psicología del Deporte . Madrid: Dykinson.
CRUZ, J. (1997) Asesoramiento psicológico en el arbitraje y juicio deportivos. En J. Cruz (ed.) Psicología del Deporte . Madrid: Síntesis.
WEINBERG, R.S. y RICHARDSON, P.A. (1990) Psychology of Officiating. Champaign, ILL: Human Kinetics Publishers.

sábado, 13 de abril de 2013

EL COMPROMISO EN EL ARBITRO

Un árbitro comprometido es aquel que cumple con sus obligaciones haciendo un poco más de lo esperado al grado de sorprender a propios y extraños, porque vive, piensa y sueña con sacar adelante su trabajo, es productivo, busca como esforzarse, en otras palabras va más allá de lo que supone en principio el deber contraído con su profesión; es feliz con lo que hace hasta el punto de no ver el compromiso como una carga, sino como el medio ideal para perfeccionarse.
Póngase la camiseta
Es común hablar de "ponerse la camiseta", dicho muy apropiado cuando hablamos de compromiso, pues la idea es que quien trabaja para un fin se sienta parte de él, como si fuera algo propio y no lo haga sólo por hacerlo o porque recibe una retribución a cambio. Este es la base para producir cualquier tipo de cambio; la clave de los logros radica en la capacidad que posee cada arbitro en comprometerse con lo que hace en un terreno de juego, tiene que ver con la posibilidad de crear nuevas prácticas en su manera de hacer las cosas.
Cuando no existe
El hecho de que un árbitro acepte formalmente la dirección de un partido en cualquier categoría, hace suponer que conoce todos los aspectos, alcances y obligaciones que conlleva su juzgamiento, la realidad es que cree cumplir a conciencia solamente por sancionar faltas, amonestar o expulsar jugadores y concluirlo; sin embargo, la falta de compromiso se debe a descuidos voluntarios, pero principalmente a la pereza, la comodidad, al egoísmo y la prepotencia que demuestra dentro del mismo.
Comprométase ahora
A veces un árbitro cree que sólo puede asumir aquello que su sentido común le muestra como posible o factible sin darse cuenta que cuando se compromete consigue lo que no tiene, cualquier ejemplo de cambio significativo empieza con alguien que se ocupa de una posibilidad que era vista hasta ese momento como "improbable"; algunos silbatos creen que el compromiso es sólo una palabra insignificante, otros por el contrario lo consideran importante cuando hablan de él, sin embargo muy pocos lo hacen importante a la hora de ponerlo en práctica.
Fenómeno esencial
Considerar el compromiso como un fenómeno esencial para coordinar acciones con los compañeros y colaboradores, se convierte en la base para producir cualquier tipo de cambio. La clave de los logros dentro del arbitraje radica en la capacidad que se posea en comprometerse y responder posteriormente por actos y decisiones que se toman; este valor tiene que ver con la posibilidad de crear nuevas prácticas en las maneras de arbitrar e interpretar los partidos pues sólo así se será consciente de la nueva responsabilidad que se quiere contraer.

viernes, 5 de abril de 2013

ANSIEDAD Y ARBITRAJE

Podemos considerar que la ansiedad es el gran enemigo del árbitro moderno y es como el dolor, se prefiere no tener que experimentarlo, pero como sirve para prevenir acciones peligrosas la aceptamos. Una cantidad moderada de esta motiva a mejorar la capacidad para enfrentar situaciones de tensión en los partidos, por ejemplo, un árbitro en este estado incrementa su fortaleza física, otro es más efectivo en sus actividades técnicas o disciplinarias.
  


Definición aproximada
Aunque no existe una definición específica para el concepto de ansiedad, se puede definir como una reacción ante una circunstancia en la cual el árbitro cree que corre peligro o está amenazado en cierta forma. No saber cómo le va a ir en el momento de arbitrar, pensar que al iniciar un partido su seguridad física está en peligro, que el éxito en su trabajo se ve amenazado, o estar preocupado por lo que pueda acontecerle dentro del partido por el nivel del mismo, son algunos de los ejemplos más comunes.
Síntomas inconfundibles
Los síntomas pueden ser, tensión muscular, náuseas, cuello rígido, problemas respiratorios, dolores físicos en diferentes partes del cuerpo, boca seca, calenturas, escalofríos, sudores fríos especialmente en las manos, orina excesiva, problemas estomacales, falta o exceso de apetito, látidos rápidos del corazón, problemas con el dormir ya sea poco o mucho sueño, son signos que con frecuencia se manifiestan en el comportamiento externo de los árbitros.
Situaciones que la producen
La mayor parte de la ansiedad que experimentan los árbitros se debe a lo que se llama “reacciones preconcebidas”, es decir, aquellas cosas que suceden de forma simultánea y se asocian mutuamente de tal manera que se reacciona siempre de igual forma ante circunstancias parecidas. Si en el partido no les fue bien, entonces piensan que en los demás tampoco les irá bien. Lo interesante de esto es que aunque en realidad no exista ningún peligro, se vuelve a reaccionar del mismo modo, porque ya esto se ha condicionado en cado uno.
Cómo combatirla
A fin de combatirla debe practicar ejercicios de relajación de forma regular, simplemente tome varias respiraciones profundas y exhale lentamente, luego por unos instantes visualícese seguro, confiado y capaz de hacerle frente a su partido para el cual se está preparando; también disponga una sesión privada de autoterapia, es decir, imagine mentalmente que se confronta con los jugadores, público o situación específica como causantes de su ansiedad, de esta manera aprende a transformarla en energía positiva que trabaje a su favor en lugar de en su contra.